El accidente en la plataforma de Petrobrás ocurrido el jueves es un duro golpe para la compañía nacional de petróleo aunque la empresa afirma que su objetivo de lograr que Brasil sea autosuficiente en petróleo en 2005 no está comprometido.
Petrobrás, cuyo volumen de negocios es de 27,000 millones de dólares, produce 1,3 millones de barriles diarios, lo que equivale a 75% de las necesidades del país.
Tras sufrir varias explosiones, la gigantesca estructura de acero de 120 metros de alto y 100 de largo se hunde cada vez más en el océano y el viernes se agotaron las esperanzas de encontrar con vida a los nueve de saparecidos.
En un comunicado, la empresa señaló que tres ingenieros y dos buzos, ingresaron a la plataforma accidentada y constataron que "toda la columna averiada y los compartimientos adyacentes están inundados. Se llegó así a la conclusión de que no hay condiciones de encontrar supervivientes".
El presidente de Petrobrás, Henri Phlippe Reichstul, recordó el viernes que el accidente provocó un muerto y un herido grave con el 98% del cuerpo quemado y "muy pocas posibilidades de sobrevivir".
Obreros en todas las refinerías de Brasil manifestaron en reclamo de "mayor seguridad" y realizaron un minuto de silencio en homenaje a las víctimas.