El petróleo de Texas se desplomó ayer el 5.93% y cerró en 82.38 dólares por barril a raíz de los datos desalentadores sobre la evolución de la economía de Estados Unidos, el primer consumidor energético mundial junto a China.
Al final de la cuarta sesión de la semana en la Bolsa Mercantil de Nueva York, los contratos de futuros del Petróleo Intermedio de Texas para entrega en septiembre -los de más próximo vencimiento- habían restado 5.2 dólares al precio de cierre anterior.
El crudo registró esa caída en una jornada en la que además se conoció que el banco estadounidense Morgan Stanley rebajó sus pronósticos de crecimiento de la economía mundial para este año y el que viene, y situó a EE.UU. y a Europa "peligrosamente al borde de la recesión".
Ayer también se conoció que la cifra de solicitudes de subsidio por desempleo en EE.UU. aumentó en 9,000 la semana pasada y volvió a situarse por encima de 400,000.
Cuando han pasado más de dos años del fin de la peor recesión en en casi ocho décadas, el mercado laboral de la primera potencia mundial sigue siendo endeble y el ritmo de contratación de trabajadores está lejos de contrarrestar los 8.5 millones de puestos de trabajo perdidos.