El precio del petróleo volvió a marcar ayer por cuarto día consecutivo nuevas máximas, llegando hasta 66 dólares en Nueva York y 65 en Londres, en un mercado que ya tiene la mira puesta en los 70 dólares, presa de los especuladores, una demanda fuerte y problemas técnicos en las refinerías.
En Nueva York, el barril de calidad "light sweet" cerró en alza de 90 centavos, a 65.80 dólares, tras tocar brevemente los 66 dólares, su nivel más alto desde que comenzó a cotizarse esa variedad en 1983. El precio del crudo salta de récord en récord desde el inicio de la semana en Nueva York: superó sucesivamente la barrera de los 63 dólares hasta llegar a $66.