Regalías, tributos y conservación están entre ellos. Las reformas aprobadas por el Congreso a la Ley de Hidrocarburos implican más ingresos para el Estado. Al menos en seis puntos se retiran beneficios que tienen las empresas petroleras privadas actualmente y que podrán trasladar al Estado, una vez que el Ejecutivo de su visto bueno, en un plazo de 10 días.
Los primero es que se establece una participación equitativa de las empresas y el Estado en las áreas de explotación petrolera, cuando la Ley actual determina entre el 12.5 y el 18.5 % para los contratos de participación, (15,96 en el 2001) según el diputado de la Izquierda Democrática, Henry Llanes, quien planteó lasreformas.
Un segundo aspecto es que se incluye el que, en adelante, las petroleras privadas paguen regalías y otro tipo de tasas y tributos de los que han sido exoneradas a través de la Ley desde 1993. Esto se complementa con la disposición de que, en ningún caso, los pagos de tributos, tasas o contribuciones de las compañías puedan ser imputables a la participación en la producción de los campos. Luego, la Ley plantea que, en forma obligatoria, las empresas realicen la reinyección hacia las profundidades de la tierra de las aguas con químicos que salen producto de la extracción del oro negro.
Otro cambio importante se refiere a que Petroecuador entregue crudo liviano a las plantas de refinación. Eso implica que se venda a precio de mercado internacional solamente unos 100, 000 barriles a las privadas, según Llanes, quien calcula que la producción actual está en alrededor de 240, 000 barriles diarios por parte de la estatal petrolera.