La oficina de impuestos de Bolivia abrió diecisiete nuevos procesos en el primer semestre del año contra empresas petroleras extranjeras por presuntos delitos de defraudación fiscal, informó ayer la prensa local.
Un informe del presidente de la entidad recaudadora, Eduardo Zegada, involucra a los consorcios Petrobras (brasileño), Total Fina (francés), Maxus (británico), Transredes (estadounidense, perteneciente a Enron y Shell) y Petrolera Chaco de capital estadounidense-boliviano, entre otros.
Los procesos de fiscalización encausados en el primer medio año de 2004 comprenden el cobro de unos 64 millones de dólares presuntamente evadidos, según el informe remitido a una comisión parlamentaria y difundido ayer por la prensa de ese país.
La autoridad tributaria estimó además que los otros 24 procesos actualmente en curso ante la Justicia corresponden a casos registrados entre 2002 y 2003.
Igualmente representan en total una defraudación fiscal de 86 millones de dólares.
Los países buscan que sus fronteras estén abiertas las 24 horas con el fin de facilitar el libre tránsito de mercancías y personas, para lo cual se contará con interconexión electrónica.