Las multinacionales Repsol YPF, British Gas (BG) y TotalFinaElf plantearon formalmente a Bolivia negociar sobre sus reclamos contra la nueva ley de hidrocarburos para evitar acudir al arbitraje internacional.
La principal queja de las empresas se centra en el régimen tributario que incluye un impuesto del 32% que, sumado al 18% de la regalía, le permite al Estado recaudar el 50% de los recursos del negocio.