La tabacalera Philip Morris cerró su planta en Uruguay, en medio de un juicio internacional con el Gobierno, aduciendo perjuicios por la política oficial antitabaco y por el contrabando de cigarrillos.
La tabacalera envió notas de despido a 62 trabajadores y un número menor aceptó trasladarse a Argentina desde donde se proveerá en el futuro la plaza uruguaya.
“Las medidas regulatorias e impositivas extremas implementadas durante los últimos años han causado un cambio en la dinámica del mercado” dijo Nicolás Echevarría, gerente general de Abal Hermanos, la filial uruguaya de Philip Morris.