El Gobierno peruano pidió a los líderes indígenas que encabezaron el sábado la toma del aeródromo de Andoas (norte) y de instalaciones del mayor lote petrolero del país que depongan esa medida e insistió en que el Estado no está en capacidad de operar el yacimiento como reclaman las comunidades nativas.
Un grupo de nativos ingresó el pasado sábado al aeródromo de Andoas, en la región amazónica de Loreto, en el norte del país, y a una estación de bombeo de petróleo para reclamar el cierre de operaciones del lote número 192, entregadas en agosto pasado a la canadiense Pacific Stratus Energy.
Un comunicado del Ministerio de Energía y Minas invocó a los representantes de las Comunidades de la Cuenca del río Corrientes y Pastaza a una mesa de trabajo para llegar a consensos y propuestas.
Asimismo, el ministerio pidió a los líderes indígenas deponer su medida de fuerza para no interrumpir las operaciones del aeropuerto de Andoas, que podría afectar a terceros.
El Ministerio reafirmó estar a disposición de alcanzar consensos en beneficio de la población de las Comunidades de la Cuenca de los ríos Corrientes y Pastaza.
"Esta lucha es por la consulta previa que el Estado dio por concluida sin que haya acuerdos con nosotros", declaró el dirigente de Nuevo Andoas, Tedy Guerra, al diario La República.