Bolivia pidió a Chile una franja de 600 hectáreas para sacar su gas por el norte chileno, un planteamiento que no implica una cesión de soberanía, sino la entrega en concesión de una pequeña porción de litoral, informó ayer el diario La Tercera de Santiago.
El periódico agrega que la petición boliviana tampoco menciona un puerto específico, aunque solicita facilidades para instalar en el sector concesionado un acotado enclave turístico.
El matutino recuerda la visita efectuada el 2 de mayo pasado por una delegación oficial boliviana para conocer las ventajas de puertos chilenos como Patillos y Mejillones, que postulan para convertirse en la puerta de salida hacia el Pacífico para las millonarias reservas gasíferas bolivianas.
“Pero, los enviados también venían con una misión más delicada: conversar sobre las condiciones para que La Paz avance en la recuperación de su “cualidad marítima” y, así, dar el vamos al millonario negocio”, agregó el rotativo.
Recientemente, la canciller chilena Soledad Alvear reiteró la postura del presidente Ricardo Lagos, en cuanto a la disposición de Chile a restablecer las relaciones diplomáticas con Bolivia, interrumpidas por ese país en 1978 luego de fracasar sus negociaciones para obtener una salida al Pacífico.
La información se difunde en momentos en que Bolivia debe sellar un contrato entre la empresa Sempras Energy de California, Estados Unidos, y el Consorcio Pacific LNG de Bolivia, encargado de la construcción del gasoducto.
El proyecto energético boliviano considera una inversión superior a 5,000 millones de dólares, de los cuales 2,500 millones se quedarán en el puerto, peruano o chileno, donde se instalarán las plantas de licuefacción.