La Comisión Europea (CE) cree que "podría ser necesario" que Portugal adopte más medidas de consolidación fiscal este año para lograr el objetivo de reducir su déficit hasta el 3% del PIB en 2013, desde el 9,4% registrado en 2009.
"El programa de estabilidad portugués es ambicioso y bastante concreto para los años 2011-2013, pero podrían ser necesarias más medidas de consolidación fiscal, especialmente para este año, si los riesgos macroeconómicos y fiscales se materializan", dijo ayer el comisario de Asuntos Económicos y Monetarios, Olli Rehn.
Preguntado en rueda de prensa por el efecto que la evaluación de la CE producirá sobre la credibilidad de Portugal, a la luz de lo sucedido con Grecia, Rehn aseguró que la Comisión "no tiene otra opción que hacer una lectura correcta y honesta" del programa portugués, pues de lo contrario podría dañar a la credibilidad de la institución "y la situación sería peor".
"Tenemos nuestras responsabilidades legales e institucionales. Es importante ofrecer una evaluación exacta sobre la economía portuguesa y estoy seguro de que esto ayudará a un debate serio y concluyente en Portugal para hacer frente a los retos de la consolidación fiscal", dijo el comisario.