La privatización de la telefónica paraguaya Copaco, que debe culminar a finales de mayo, encontró un nuevo obstáculo ayer con un pedido de postergación lanzado por el propio partido de gobierno. La propuesta fue divulgada por el titular del Partido Colorado, Nicanor Duarte, candidato a presidente para las próximas elecciones generales, quien argumentó falta de transparencia y poca confianza de la población hacia el proceso de privatización que adelante el gobierno.
El diputado Luis Castiglioni, candidato a vicepresidente con Duarte, explicó a periodistas que el partido considera conveniente suspender la venta de la telefónica mientras se revisan denuncias sobre irregularidades, que salieron a luz en abril.
"La junta de gobierno (máxima instancia de decisión del partido) ha votado por solicitar la prórroga. En vista de la falta total de confianza e la ciudadanía el Partido Colorado cree conveniente la suspensión de este proceso para que haya una revisión y culmine exitosamente", dijo Castiglioni.
El proyecto de privatización de tres empresas públicas, que forma parte de un programa de reforma del Estado, es impulsado por el gobierno del presidente Luis González Macchi, quien pertenece al Partido Colorado.
Pese a que ambos integran el mismo movimiento interno dentro de la agrupación política, Duarte se ha distanciado del entorno del presidente, que goza de escasa aprobación popular y soporta graves denuncias de corrupción en su administración.
La Compañía Paraguaya de Comunicaciones (Copaco) es la primera de las tres empresas que pasará al sector privado junto con la provedora de agua potable ESSAP, cuyo traspaso está previsto para junio, y la empresa de ferrocarriles, que será vendida a finales de este año.
La fecha prevista para adjudicar la telefónica a una de cinco firmas que competirán en la licitación fue fijada para el 31 de mayo, después de una tercera postergación concedida por el gobierno a pedido del Congreso en abril.