La plaga de broca que afecta varias plantaciones de café en Costa Rica atraviesa por su etapa más crítica y en un plazo de 5 años podría extenderse por todo el país, manifestó ayer el Colegio de Agrónomos.
Para José Porras, presidente del Colegio, debe aplicarse desde ahora un plan de contingencia para evitar esa propagación, que pondría en peligro incluso la cosecha 2000-2001.
La broca es una plaga causada por unos pequeños insectos que se introducen y alimentan del grano de café. Costa Rica estuvo libre de mal hace 12 años, pero desde el 22 de diciembre pasado se detectaron los primeros brotes.
No obstante, el ministro de Agricultura Alberto Dent aseguró a la prensa local que la plaga no afectará las exportaciones del grano, ya que la zona de afectación no ha aumentado.
"Las estimaciones son exageradas, ya que la información que tenemos es que la zona afectada no ha aumentado y estamos eliminando todos los posibles hospederos del insecto para proteger la próxima cosecha", manifestó Dent.
Expertos del ministerio y del Instituto del Café (Icafé) estimaron que la broca representaría una amenaza para el 24% de la producción del país, pero incluso calculan un impacto menor gracias a las medidas informativas y de prevención que se aplican.
Desde que apareció el problema, las autoridades realizan labores de fumigación en las carreteras de acceso a las principales zonas productoras y además un control biológico que ataca de forma natural al insecto de la broca.
En Costa Rica el café es el segundo producto agrícola de exportación con divisas por 304 millones de dólares en 1999.
El último año, los productores fueron golpeados por los bajos precios internacionales, lo que obligó a la repartición del dinero del Fondo nacional de estabilización cafetalera (Fonecafé), que reunía unos 23 millones de dólares recaudados por los propios cafetaleros.