Objetivos
- La política se propone satisfacer las necesidades de vivienda del país, no apoyar a constructores específicos, y no debe ser juzgada en base a los resultados a corto plazo.
- El Gobierno mexicano analiza la posibilidad de elevar la calificación BBB de México, el segundo grado de inversión más bajo.
- Los bonos del Estado denominados en dólares con vencimiento en 2022 perdieron 2.2%.
El presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, está generando una ganancia inesperada para los tenedores de bonos públicos, cargando a la vez a los inversores en el sector de la construcción de viviendas con las peores pérdidas del mercado de deuda nacional.
Los bonos denominados en dólares, emitidos por las tres empresas constructoras más grandes del país, cayeron un promedio de 28 centavos por dólar desde que Peña Nieto asumió la presidencia el 1 de diciembre.
Los pagarés por $500 millones de Urbi Desarrollos Urbanos SAB, con vencimiento en 2022, encabezaron las caídas, desplomándose 33 centavos hasta menos de 56 centavos por dólar.
Los bonos del Estado en pesos entregaron a los inversores un retorno de 9.5 % en términos de dólar este año, el mejor en el mundo, después de Filipinas, según Credit Suisse Group AG.
El intento de Peña Nieto de reformar las políticas fiscal y energética está atrayendo inversores a la deuda soberana del país, y llevando a Standard Poor’s a elevar la perspectiva de su nota, pero su ofensiva destinada a la construcción de más departamentos está exacerbando una caída de los bonos de la construcción.
Peña Nieto dijo el 11 de febrero que utilizará el plan del Gobierno de viviendas subsidiadas para promover proyectos urbanos de construcción de departamentos, que requieren ciclos de planificación, construcción y ventas más largos que la vivienda de construcción individual, y han llevado a los constructores a incrementar su deuda y sufrir fuertes pérdidas de efectivo.
El Gobierno está “indicando con mucha fuerza su deseo de que la gente se centre más en el desarrollo urbano con edificios de rascacielos”, dijo en una entrevista telefónica Robert Rauch, que colabora en la gestión de $3,300 millones como socio y gerente de cartera en Gramercy Funds Management de Greenwich, Connecticut. Dijo que la hemorragia de efectivo es una señal de que los constructores más grandes “no tienen un buen modelo empresarial”.
Plan público
Alejandro Nieto Enríquez, responsable de la Comisión Nacional de Vivienda, dice que el proyecto de vivienda del Gobierno forma parte de una “reforma urbana” destinada a reducir la diseminación.
La política se propone satisfacer las necesidades de vivienda del país, no apoyar a constructores específicos, y no debe ser juzgada en base a los resultados “a corto plazo”, dijo.
Lo que ve la gente especializada es lo que está sucediendo con las empresas constructoras que cotizan en bolsa.