SI EL Gobierno cuenta con poco dinero para sostener el Estado, no es sólo por la culpa de la poca recaudación fiscal, sino a causa de la mala administración de los recursos y el crecimiento desmesurado que ha tenido en los últimos años.
Una práctica muy típica es pagar favores políticos con puestos de trabajo. Sin embargo, el número de empleados contratados en el sector público sobrepasa los límites sostenibles.
Para agosto del año pasado el sector público mantenía en planilla y contratos de servicios profesionales un total de 190 mil empleados.
La idea es que el número de empleados públicos se reduzca a 140 empleados al cierre del 2007.
El cronograma establecido muestra que para este año se puede reducir un 30% de la planilla, gracias al cierre de direcciones públicas como la ARI y otras entidades y direcciones que serán revisadas para determinar si es necesario que continúen operando.
Con el cierre obligatorio de la ARI, el Estado elimina de su planilla unos 750 empleados.
De esa manera se verán afectados los empleos indirectos. "La reforma no toma en cuenta el presupuesto familiar en donde los gastos son acordes al nivel de ingreso actual; en donde los planes futuros de miles de personas se verán truncados por una merma considerable en dichos ingresos", cita el comunicado el grupo manifestante ha publicado en medios de comunicación.
Se pudo conocer que los bancos están analizando el impacto que ha tenido el anuncio de las reformas fiscales.
Así como empresarios anuncian una contracción en la inversión, las entidades bancarias vislumbran personas con poca posibilidad al crédito.
Según los analistas, existirá un aumento en la morosidad de préstamos hipotecarios, personales, letras de autos y tarjetas de crédito. Eso sin dejar de mencionar aquellos que acaban de suspender los procesos de préstamos.