China podría imponer un impuesto de hasta el 10% sobre la extracción de crudo e introducir un gravamen sobre la gasolina en el momento "adecuado'', con el fin de conseguir ingresos para las provincias y contribuir a la financiación de carreteras, dijo el viceministro de Finanzas Zhu Zhigang.
El Ministerio recaudaría un impuesto del 5% sobre el crudo y sometería una propuesta para establecer un gravamen que doblaría ese porcentaje, dijo Zhu en un comunicado en la página web del Ministerio, con sede en Pekín.
La economía china, la de mayor crecimiento de entre las principales a nivel mundial, planea basar los ingresos fiscales sobre el precio de la materia prima, más que sobre el volumen extraído. El impuesto sería local y contribuiría al aumento de los ingresos de las provincias donde se extrae el crudo.
"El impuesto no sería una gran sorpresa para el mercado, donde ha habido rumores circulando durante bastante tiempo, dado el sorprendentemente alto precio del crudo'', dijo Gordon Kwan, responsable de análisis de energía para China, en CLSA Ltd., en Hong Kong. Ese porcentaje es bastante más bajo.