Un equipo internacional de policías consiguió una victoria significativa en la batalla contra el delito cibernético al desarticular una red rusa de extorsión que se aprovechaba de empresas británicas y de compañías propietarias de páginas de Internet dedicadas a las apuestas.
Una investigación a nivel multinacional culminó con el arresto esta semana de los supuestos cabecillas: tres hombres cuyas edades oscilan entre los 21 y 24 años, dijo ayer la policía.
Los inculpados fueron detenidos después de unas redadas en San Petersburgo y en las regiones de Saratov y Stavropol, a unos 1,000 kilómetros al sur. Se esperan nuevas detenciones.
La policía dijo que el grupo había desencadenado una serie de ataques digitales a través de Internet en una docena de ocasiones.
"Tal paso contribuirá a atraer créditos por unos 5,000 millones de dólares", precisó el funcionario.