La falta de un compromiso de Estado con el desarrollo agropecuario del país, de políticas coherentes, y la ineficaz gestión institucional, son las principales cadenas, que ahora y a partir del 1 de septiembre quien dirigirá los rumbos de la nación deberá romper para que se permita el desarrollo del sector, que durante los últimos años marca signos de decrecimiento.
Pero antes, Martín Torrijos, deberá elegir a una persona con transparencia para que el lazo entre el Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA) y el sector se consolide y por fin se devuelva la confianza y el respaldo perdido, según los productores.
Los productores basados en conceptos como: modernización, visión, estrategia e integración, esperan que en este quinquenio se defina una política agropecuaria.
A criterio de Reymar Tejeira presidente de la Unión Nacional de Productores de Panamá (UNPAP), el principal reto y a la vez, perspectiva que mantiene el sector radica en que el nuevo gobierno pueda pasar de lo conceptual a la ejecución.
"Existen problemas y también hay posibles soluciones, pero todo dependerá del poder de ejecución del nuevo gobierno", señaló Tejeira.
Aunado a ésto, dijo que esta responsabilidad, no sólo caerá en la figura del presidente, dado que él tendrá que elegir a una persona de confianza que lo respalde, ya que existen múltiples retos por superar, sobre todo, en hacer más competitivo al sector.
"En estos momentos existen serios problemas en el sector por eso es recomendable que quien se elija como ministro tenga un vínculo con el sector", dijo Tejeira.
En este aspecto, productores y dirigentes de gremios coincidieron en que el perfil del ministro del MIDA o el "As del presidente" deberá ser el de una persona con capacidad y creatividad, pues ha sido evidente la falta de competencia de los que han ejercido este cargo.
Asimismo, los productores coincidieron en que es vital que en estos momentos que se negocia un tratado de libre comercio (TLC) con EU se logre definir la participación del nuevo gobierno en las negociaciones y se evalúe la idoneidad de las personas que negocian.
Tejeira indicó que este aspecto es trascendental para el sector, ya que lo que se negocia con EU es crítico, y en este sentido están muy pendientes.
Aunado a estas primeras tareas y para poder proseguir, Torrijos deberá iniciar una transformación agropecuaria y rural, ya que dentro de una larga lista de debilidades, actualmente el sector carece de una legislación cónsona con la realidad.
Adicional, tendrá que mejorar la legislación de incentivos, el acceso al crédito y los mercados, contrarrestar el contrabando, definir y establecer el uso correcto de los contingentes y el uso y distribución de recursos como el FECI (Fondo Especial de Compensación e Intereses).
En este sentido, y basados en la propuesta realizada por Torrijos éste se comprometió a hacer del sector agropecuario mucho más dinámico y próspero.
De esta manera buscará incrementar la capacidad de incursión del sector en los mercados internacionales y sostenibles a largo plazo al construyendo una estrategia que recogerá la visión de todos los actores, siendo funcional para los intereses de la nación.
Entre algunos de los compromisos de Torrijos con el sector figuran: el desarrollo del Sistema de Información Agropecuaria para que los productores puedan tomar decisiones de acuerdo a las señales del mercado.
E implementar un programa de desarrollo y promoción de mercados, a nivel interno y externo.
Política coherente exige sector agropecuario
Según los productores, Torrijos deberá elegir a una persona con transparencia para que el lazo entre el MIDA y el sector se consolide.