La necesidad de definir una Política Industrial Nacional no es sólo una prioridad del sector industria, sino también de la Cámara de Comercio que ahora enfoca sus esfuerzos para lograr una ley de fomento industrial.
Las cifras del Sindicato de Industriales de Panamá (SIP) reflejan que en los últimos años el aporte de la industria al país ha pasado de 672 millones de dólares registrados en el año 1998, a aproximadamente 530 millones en el período actual. Esto indica una disminución porcentual con efectos negativos en la economía nacional.
José Javier Rivera, presidente de la Cámara de Comercio, dijo que este gremio considera "imprescindible" el establecimiento de una política industrial que comprenda una serie de lineamientos no sólo del sector gobierno, sino del privado para que se instalen más industrias y éstas produzcan hacia los mercados de exportación.
Explicó que tradicionalmente el sector industrial ha basado su desarrollo en producir para el mercado local, e incluso, "las estadísticas demuestren que ha habido hasta una capacidad industrial instalada "ociosa".
222Se busca adecuar al sector industrial a las aperturas comerciales de los tratados de libre comercio.
"De la única forma que vamos a poder potenciar la industria es orientándolas hacia la exportación en un mundo, donde hay más competencia" señaló Rivera.
Por otro lado mencionó que la Cámara de Comercio ha preparado un anteproyecto de ley tendiente a impulsar en el sector industria, la innovación, investigación y creación de una masa crítica de personas con nivel de doctorado, y el consiguiente apoyo financiero.
Un estudio que pretende implementar una política panameña en materia industrial adelanta el Ministerio de Comercio e Industrias (MICI) a fin de adecuar el sector a las aperturas comerciales del mercado, tras las negociaciones de los tratados de libre comercio.
Con esta política el gobierno busca darle una oportunidad a la industria nacional de ser más competitiva y adecuarse a los nuevos parámetros. La política estará basada en una transformación tecnológica, en el mejoramiento de la calidad de los productos, de tal manera que se produzca lo que exigen los mercados y que esa calidad este acorde con las normas internacionales.