Científicos del gobierno de Estados Unidos realizan pruebas por un posible nuevo caso de la enfermedad de las vacas locas y los resultados finales sobre un animal sacrificado que se sospecha podría haber padecido el mal se conocerán en los próximos días.
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos dijo el jueves que una primera ronda rápida de pruebas para detectar la enfermedad produjo resultados "no concluyentes", por lo que se efectuarán exámenes más sofisticados para determinar si el animal estaba infectado.
De ser así, sería el segundo caso de vacas locas en Estados Unidos, después de que se descubriera uno en diciembre.
El posible nuevo caso se produce en momentos en que el gobierno del presidente George Bush lucha por reabrir los mercados de exportación que fueron cerrados en diciembre después de que se hallara el primer caso. Internamente, los estadounidenses han seguido consumiendo carne.
El departamento de Agricultura rehusó dar detalles sobre el supuesto animal infectado y donde se hicieron las pruebas.
El USDA dijo que usará una prueba más sofisticada, conocida como el test inmunohistoquímico, o IHC, para confirmar si efectivamente se trata de brote.