El barril de crudo de Texas se encareció ayer un 2,9% y finalizó la semana a 71,85 dólares en Nueva York, entre expectativas de que la OPEP reducirá su oferta en la reunión que celebrará la próxima semana.
Al finalizar la sesión en la Bolsa Mercantil de Nueva York (Nymex), los contratos de Petróleo Intermedio de Texas (WTI) para entrega en noviembre añadían 2 dólares al precio anterior y terminaban a más de 70 dólares/barril después de perder ese nivel el jueves, por primera vez desde agosto del 2007.
El petróleo WTI terminó ese día a 69,85 dólares/barril y era la tercera jornada consecutiva en que finalizaba con un fuerte descenso.
Sin embargo, ayer modificó la tendencia, un día después de que la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) decidiera adelantar al próximo viernes la reunión de emergencia que había convocado para el 18 de noviembre, para estudiar la situación económica y financiera a nivel mundial y la repercusión que tiene en los mercados petroleros.
Los expertos prevén que esa organización reduzca sus cuotas de producción para frenar el persistente descenso de los precios del crudo, que ha favorecido sin embargo que disminuyan las presiones inflacionistas en Estados Unidos y que bajen los precios que pagan los estadounidenses por la gasolina y otros combustibles.
El precio medio de la gasolina a nivel nacional era de 3,15 dólares/galón a comienzos de semana, el nivel más bajo desde el 25 de febrero, aunque es aún casi 39 centésimos más cara que hace un año, según datos que divulgó el Departamento de Energía (DOE) el lunes.
El galón de gasóleo de calefacción para uso residencial se abarató casi 28 centésimos la pasada semana y se vendía a un precio medio de $3,38, aunque es aún 59 centésimos más caro que el pasado año en la misma época.
El descenso en los valores de la venta al público coinciden con signos de menor demanda de combustibles en Estados Unidos. y otros países desarrollados, a causa de una menor actividad económica.
Los suministros de combustibles al mercado estadounidense, algo que se toma como una referencia del nivel de demanda, se situaron en una media de 18,6 millones de barriles diarios en las últimas cuatro semanas, un 8,9% menos que en 2007, según cálculos del DOE.
La demanda de gasolina fue de una media de 8,8 millones de barriles diarios en ese mismo periodo, un 5,2% menos que en 2007 y la de productos destilados, incluido el gasóleo de calefacción y el diesel, se situó en una media de 3,9 millones de barriles diarios, un 6,9% menos que en 2007.