Ante la falta de infraestructuras para garantizar el almacenaje y abastecimiento de productos, rubros como el otoe, el ñame y la yuca han tenido un alza, en sus precios.
Desde hace más de tres meses los consumidores enfrentan un notable incremento en el precio de los mismos, ante la escaces de productos.
La tendencia alcista parece complicar la preparación del tan gustado sancocho o sopa, ya que el otoe, que en enero reportaba un precio por quintal de $17.00, ha incrementado su costo para establecerse en $52.97.
De igual manera ocurrió con el ñame, que a pesar que durante las últimas semanas marcó una tendencia a la baja, aún no se estabiliza el precio, porque en enero cada quintal costaba $27.00 y luego se disparó hasta cotizarse en el mes de agosto en $85.59. Actualmente el precio se mantiene en $64.57 sin mostrar variaciones.
La yuca ha mostrado similar comportamiento, ya que de $9.00 que costaba cada saco de 50 libras en enero, ha incrementado su precio hasta registrarse en $12.17.
Gonzalo Cambefort, director del Instituto de Mercadeo Agropecuario (IMA), indicó que el comportamiento alcista de los rubros es producto de la escacez, que es propiciada porque los productores no tienen los centros de acopio y de almacenamientos adecuados para garantizar la existencia del producto.
"Si contáramos con las infraestructuras adecuadas podríamos garantizar estos productos todo el año, sin que se eleven sus precios", dijo Cambefort.
Para mejorar esta situación el director del IMA indicó que realizan diligencias con organismos internacionales para que se financie con fondos no reembolsables la construcción de estas infraestructuras, que apoyarían la ejecución de los planes de amacenamiento, agroindustria y comercialización que se han trazado.
En este sentido, los productores de cebolla de Natá también han realizado estudios para la construcción de una planta de secado y almacenamiento del rubro, con el fin de evitar el desabastecimiento y el incremento del precio, para no perjudicar al consumidor.
El exceso de humedad de algunos rubros, como la cebolla, se convierte en un obstáculo para que el producto sea comercializado. Ello, porque productores como los de Natá esperan la construcción de una planta secadora de cebollas, cuyo costo oscila entre 250 y 350 mil dólares.
Abad Barrios, presidente de la Asociación de Productores de Natá, espera a que una vez construida la planta se pueda garantizar el abastecimiento del rubro durante todo el año. En esta planta se procesarán unos 1,000 quintales de cebolla por semana, es decir 4 mil al mes.