El precio del crudo continuó hoy a la baja en el mercado de Nueva York y se situó por debajo de los 29 dólares el barril, mientras persisten las perspectivas de un descenso de la demanda por la situación menos favorable de la economía de los Estados Unidos, según los analistas.
Los contratos para entrega en marzo del Petróleo Intermedio de Texas, que es el de referencia de EU, terminaron a 28,80 dólares el barril después de descender 0,91 dólares respecto a la sesión anterior.
Los contratos para abril del petróleo del tipo Brent también registraron una baja en el mercado de Londres, de 0,64 dólares y quedaron a 27,28 dólares por barril.
Los expertos reiteraron hoy que el mercado del crudo sigue presionado por las expectativas desfavorables sobre la economía en EU y en otros países desarrollados, lo que se espera influya de manera negativa en la demanda de combustibles a corto y medio plazo.
El precio del crudo, que perdió en la sesión del miércoles pasado el nivel de los 30 dólares en el que se mantenía desde finales de enero pasado, ha descendido 2,76 dólares desde el pasado jueves cuando se situó en 31,56 dólares el barril.
Las moderadas temperaturas que se esperan en gran parte de EU para los próximos días es otro de los factores que influye en la tendencia a la baja, al reducir las posibilidades de un incremento en la demanda de combustibles empleados en calefacción.
Las variaciones en el consumo de gasóleo de calefacción y gas natural, entre otros productos, arrastran a menudo a los precios del petróleo, mientras no se den otros factores de más peso en el escenario internacional o de la industria.
Los analistas recalcaron también que las últimas cifras divulgadas sobre el nivel de los depósitos estadounidenses, que indicaron un alza de las existencias, ha mermado de manera notoria el ánimo comprador de los operadores.
Las reservas de crudo aumentaron en 3,4 millones de barriles según cálculos del Instituto Americano del Petróleo (API) y en cuatro millones de barriles según el Departamento de Energía, durante la pasada semana, cuando los expertos esperaban un aumento mucho más leve de existencias.
Ambos organismos informaron además de un incremento de entre alrededor de 900.000 barriles en las reservas de productos destilados, que incluyen gasóleo y di lo que influyó también en el desánimo de los operadores neoyorquinos.