Los precios agrícolas seguirán altos durante toda esta década, aunque no en los máximos en los que se encuentran actualmente, según la OCDE y la FAO, que advierten de la persistencia de una gran volatilidad y piden acciones para atenuarla.
En su informe anual de perspectivas publicado hoy, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) constatan que los precios a corto plazo van a depender de la cosecha de este año, pero en cualquier caso "la vuelta de los mercados al equilibrio podría tardar".
La razón es que las existencias están bajas y no van a poderse reconstituir rápidamente, en particular en un contexto en que la demanda mundial aumenta empujada por los países emergentes y la progresión de los rendimientos agrícolas se ralentiza (un 1.7% anual en esta década frente al 2.6% en la pasada).
Esa ralentización de los rendimientos, que tendrá como consecuencia la persistencia de la tensión en los mercados internacionales, será consecuencia del esperado encarecimiento de la energía y de la cada vez más pronunciada escasez de tierras y del agua.
La OCDE y la FAO calculan que, puesto que se espera una ralentización del crecimiento demográfico en el mundo, la producción agrícola por habitante va a aumentar un 0.7% anual esta década, pero con diferencias por regiones significativas: en Asia y Latinoamérica se verá la mayor alza del consumo alimentario por persona, mientras el déficit se agravará principalmente en el África subsahariana.
En un horizonte más prolongado, los precios mundiales van a ser de aquí a 2020 superiores a los de la primera década del siglo, en concreto un 20% para los cereales y hasta el 30% para la carne.
La evolución en detalle permite observar diferencias, como la relativa estabilidad del trigo o de la carne vacuna, las subidas moderadas de las oleaginosas y de la carne de cerdo y ascensos más pronunciados de productos como el arroz, el azúcar, el maíz, los aceites vegetales y también del biodiésel.