Los precios récord del gas natural han aumentado la preocupación porque Estados Unidos ha apostado quizá demasiado al gas, a la vez que han reavivando el interés en la energía nuclear para satisfacer un explosivo crecimiento en la demanda de electricidad.
Pese a dudas sobre su seguridad, la opción nuclear está en discusión, ya que la nación lucha con la caída de las reservas de gas.
"Era difícil competir con el gas natural a 2 dólares (por millón de unidades térmicas británicas, BTU), pero a 6 dólares existe un renovado interés en la energía nuclear", dijo Dan Keuter, vicepresidente de Entergy Corp., él segundo operador de plantas nucleares en Estados Unidos.
Atraídos por lo que parecía una abundancia de reservas nacionales de gas natural, los costos de construcción baratos y una imagen favorable al medio ambiente, los proveedores de energía siguieron una ola de construcción y agregaron alrededor de 200,000 megavatios de generación de electricidad.