Combinar el desarrollo minero con la conservación del ambiente es una tarea cada vez más difícil en el país.
Esto, debido a la intransigencia en que en muchas ocasiones se debaten mineros y ambientalistas.
No obstante, lo cierto es que la demanda internacional por los metales es cada vez mayor, por lo que la región está en la mira de inversionistas que quieren sacar provecho de los altos precios del cobre y del oro, recursos que existen en Panamá.
Tan atractivo se ha vuelto este mercado, que actualmente el precio del oro oscila entre $853 y $1,000 la onza, mientras que el cobre se cotiza en $3.90 la libra.
En el país la actividad de minas y canteras registró un crecimiento de 19,6%, unos 193 millones de dólares en el 2007, según estadísticas de la Contraloría General de la República.
Este impulso se debió a una mayor demanda de piedra, arena y arcilla, gracias a la dinámica del sector construcción en obras residenciales y no residenciales.
Pero, de acuerdo con los mineros, "lo mejor de la actividad está por venir".
Inconvenientes.
Aunque esta actividad es económicamente aprovechable, hay obstáculos que se oponen a su desarrollo, como es el gran impacto ambiental que puede dejar "daños irreversibles" en el país.
Raisa Banfield, del Centro de Incidencia Ambiental, asegura que no hay una visión integral de cómo esta actividad "altamente nociva" va de la mano del medio ambiente, salvaguardando las fuentes hídricas y los bosques.
A Banfield también le preocupa la falta de una planificación en la política minera, que regule claramente la actividad.
Mientras, el presidente de la Cámara Minera de Panamá (CAMIPA), Roberto Cuevas, indicó que el establecimiento y desarrollo de las empresas mineras en Panamá "es una oportunidad que no se puede desaprovechar", ya que la creciente demanda de minerales a buenos precios genera importantes divisas a la economía.
Para Cuevas, la industria minera no sólo vela por sus intereses, sino que aporta diversos beneficios a las comuidades humildes de sus alrededores, entre ellos la generación de empleos.
Zorel Morales, director ejecutivo de la CAMIPA, opina que se debe mejorar el código minero y la ley ambiental para que no haya tanto problema con el inversionista y este no se arrepienta de invertir en Panamá.
Concesiones.
De acuerdo con la Dirección de Recursos Minerales del Ministerio de Comercio e Industrias, en Panamá se encuentran registradas hasta la fecha 160 concesiones para la extracción de minerales metálicos y no metálicos, mientras que 35 solicitudes vigentes esperan ser aprobadas.
En marcha.
Con una inversión total de 4.5 billones de dólares la empresa Petaquilla Minerals desarrollará dos proyectos: uno de cobre y otro de oro. Petaquilla prevé una producción anual de oro de 120,000 onzas y 10.4 billones de libras de cobre.
Mario Jaramillo, de esta empresa, afirmó que Panamá se convertirá en un importante país minero.