La patronal europea (UNICE) y la organización empresarial japonesa Nippon Keidanren mostraron su preocupación por los escasos progresos logrados en la Organización Mundial del Comercio (OMC) para la conclusión de los objetivos de liberalización comercial pactados en Doha (Qatar) en 2001.
Las dos organizaciones pidieron a los miembros de la OMC que ejerzan el liderazgo político necesario para llevar a buen puerto las negociaciones antes del fin de 2006.