Las obras de la primera línea de tren de levitación magnética ("maglev") que se construirá en el mundo entre dos ciudades, Shanghái y Hangzhou, en el este de China, comenzarán este año, después de que el polémico plan de ampliación de la línea que ya existe en Shanghái se frenara en 2008.
Según el diario oficial "Shanghai Daily", el planificador jefe del Ministerio de Ferrocarriles, Zheng Jian, confirmó que el proyecto está siendo cuidadosamente estudiado, aunque ha visto la "luz verde" y las obras comenzarán este 2010.
Hasta ahora, el maglev shanghainés, el único del mundo en uso comercial, es el tren más rápido del planeta (430 kilómetros por hora), y une el aeropuerto internacional de Pudong con las afueras de Shanghái, a unos 40 kilómetros de distancia, que recorre en menos de ocho minutos.
El maglev unirá Shanghái y Hangzhou en 26 minutos, aunque China anunció en 2008 que también uniría ambas ciudades con una línea de alta velocidad convencional, de 158 kilómetros, que las vinculará en media hora.
La ampliación finalmente supondrá un trazado adicional de 199,351 kilómetros, unos 24 kilómetros más que el proyecto aprobado en 2006, incluida una sección de 34 kilómetros que unirá los dos aeropuertos de Shanghái, Pudong y Hongqiao, separados en total por unos 70 kilómetros.