Un anteproyecto de ley que prohíbe "expresamente" la importación de vehículos usados para el uso del transporte público, selectivo y colectivo, en territorio nacional, presentó ante el pleno de la Asamblea Legislativa, el legislador arnulfista, Marcos González.
El legislador afirmó que por medio de esta propuesta, se pretende que todo vehículo que llegue al país y tenga como fin ser utilizado para el servicio público del transporte sea totalmente nuevo y no de segunda o tercera mano como se acostumbra.
Uno de los artículos del anteproyecto, dispone que los vehículos que lleguen al país para utilizarlos en el servicio de transporte pagado de pasajeros debe haber sido producido por lo menos en el año anterior al de la fecha de compra.
González dijo que básicamente lo que se pretende con esta norma es evitar que los vehículos que se dedican a esta actividad sean aparatos "viejos" que ponen en peligro la vida de los pasajeros y los demás automóviles que circulan a su alrededor.
Añadió que incluso los mismos transportistas, después de comprar estos vehículos, se sienten "frustrados, engañados y estafados", al adquirir un vehículo importado que en cuestión de días, empieza a darles problemas mecánicos, porque no reúnen las condiciones mínimas para desempeñar el trabajo para el cual fueron adquiridos.
El legislador atribuyó a este tipo de vehículos usados, la responsabilidad de la mayor cantidad de accidentes que se registran en el territorio nacional.
González dijo que los accidentes son atribuidos a negligencia del conductor, pero no se toma en cuenta que los vehículos no cuentan con las condiciones mecánicas mínimas para prestar el servicio de transporte.
Manifestó que él como transportista y como legislador tiene la obligación de impedir que aquellos panameños que han ahorrado por años o adquirido préstamos para comprar un vehículo de transporte, se vean en la "odisea" posterior de enfrentar una serie de problemas y fallas mecánicas por el uso a que estuvieron sometidos antes de llegar a Panamá.