El presidente argentino, Eduardo Duhalde, insistió ayer en lograr un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y pidió una “tregua” a los gremios, a horas del primer paro general contra su gobierno.
La búsqueda de un acuerdo con el FMI es “la mejor solución dentro de una situación difícil y dramática”, sintetizó en su programa semanal por radio Nacional, y pidió a las centrales sindicales que “le den una tregua a la Argentina porque” el país está viviendo “momentos muy difíciles”.
“Sé que algunos de ellos (los dirigentes sindicales) creen que no debemos acordar con el Fondo, pero es el gobierno quien debe tomar estas decisiones para salir de esta situación dramática”, amplió Duhalde.
El sector rebelde de la central obrera mayoritaria CGT convocó para el martes 14 de mayo a una huelga general contra la política económica “de sumisión al FMI”, lo que constituye el primer enfrentamiento del poderoso gremialismo peronista contra Duhalde -del mismo origen político- desde su asunción el 1 de enero de 2002.
A su vez, la opositora y minoritaria Central de Trabajadores Argentinos (CTA) llamó a un paro nacional para el 29 de mayo, mientras que el ala dialoguista de la CGT no suscribió ninguna medida de fuerza.
“Siempre he creído que en momentos de crisis la solución no se encuentra con medidas de fuerza”, afirmó Duhalde, pero aclaró que “nadie puede quitarles (a los trabajadores) el derecho” a la protesta.
“Que hagan su protesta, pero que entiendan que hay decisiones que ya se han tomado y vamos a seguir todos los pasos para que la Argentina pueda insertarse en el mundo”, explicó el mandatario argentino.
Duhalde planteó entonces que en la actualidad se requiere “un clima de serenidad, de confianza y de tranquilidad que no se logra cuando la convulsión de los paros, las movilizaciones y los piquetes generan incertidumbre”.
“Hay argentinos que creen que podemos arreglarnos solos, que podemos cerrar nuestra economía, yo creo que no, que en una economía abierta Argentina tiene enormes posibilidades de recuperarse muy rápidamente (mientras) una economía cerrada aumentaría nuestras penurias que ya son muchas”, fundamentó.
El jefe de Estado volvió a reclamar la modificación o derogación de dos leyes, la de Quiebras y la de Subversión Económica, tal cual lo exige el FMI, y que han levantado mucha polvareda y abierto fisuras en las alianzas legislativas esta semana.
Al respecto, aseguró que la derogación de la ley de Subversión Económica que votó el Senado la madrugada del jueves, cuando en realidad se debatía su modificación, “salvó las posibilidades que tiene Argentina de acordar con los organismos internacionales”, ya que “utilizaron una estrategia para que la ley no se caiga”.
El presidente recordó que las modificaciones a ambas leyes “están incluidas en los 14 puntos que firmamos (a mediados de abril) con los gobernadores y los líderes parlamentarios”.
Presidente argentino busca acuerdo con el FMI
El sector rebelde de la central obrera mayoritaria CGT convocó para el martes 14 de mayo a una huelga general.