Michael Eisner escapó a lo peor al lograr conservar su puesto de presidente ejecutivo del grupo Walt Disney, pero esa opción dejó insatisfechos a los accionistas más cuestionadores, al día siguiente de una votación de retiro de la confianza sin precedentes.
Tras la asamblea general de accionistas que se saldó con un 43% de los votos contra Eisner, el consejo de administración de Disney reaccionó rápidamente confiando su cargo de presidente del consejo al ex senador demócrata George Mitchell.
Pero es un cambio insuficiente para quienes reclaman que Eisner renuncie también a su puesto de presidente ejecutivo.
Sobre todo, al nombrar a George Mitchell, el consejo de administración otorga su confianza a un hombre también cuestionado. También en la mira de los disidentes Stanley Gold y Roy Disney, el ex senador reunió un 24% de votos de desconfianza.
Esta nominación "que minimiza el cambio en la cabeza de la empresa, le va a parecer a muchos como un remedio para salir del paso", comentó ayer Jordan Rohan, experto en medios para la casa de corretaje Schwab Sound view Capital Markets.
"Hay interrogantes sobre su independencia de espíritu, dados sus vínculos de larga data con Eisner", indicó Cynthia Richson, que administra, a través del fondo de jubilación de los empleados de Ohio (norte), 4.7 millones de títulos Disney. Manifestó estar "extremadamente decepcionada" por la promoción de Mitchell.
En suma, los recientes desarrollos plantean muchas más preguntas que respuestas. "¿Durante cuanto tiempo continuará este drama? ¿ Cómo va a evolucionar la receptividad de Disney a la oferta de compra de Comcast? ¿Eisner seguirá siendo presidente ejecutivo y si es así, durante cuánto tiempo? odo eso no está muy claro", reconoció Rohan.