Los presupuestos públicos en Centroamérica para 2009 fueron elaborados previos a la profundización de la crisis económica mundial que ha empezado a impactar en la región.
Los escenarios de crecimiento estimados para la realización de los presupuestos son hoy en día demasiado optimistas, al ser comparados con las últimas proyecciones realizadas por organismos internacionales.
Producto Interno Bruto ??"PIB- respectivamente, países como Costa Rica, Nicaragua y Panamá, cuentan con presupuestos públicos que se aproximan a una cuarta parte del PIB, lo que permitirá a sus gobiernos, diseñar y poner en práctica políticas públicas que logren manejar la crisis económica con más posibilidades de impacto que los reducidos presupuestos de Guatemala y El Salvador. Honduras por su parte aún no ha aprobado el presupuesto 2009 y no existe información accesible en fuentes oficiales.
La recaudación tributaria de todos los países de la región será menor a la observada en años anteriores, debido a la contracción económica.
Esta disminución afectará el financiamiento del presupuesto, por lo que los gobiernos deberán elegir entre una disminución de la ejecución presupuestaria o un aumento de la deuda. Si bien históricamente se ha tendido a elegir la primera posibilidad, ante el panorama actual, lo más recomendable será aumentar la deuda pública de manera transparente, dando prioridad a las inversiones estratégicas y dotando a los Estados de recursos financieros para poner en marcha o continuar con programas de protección social que alejen a los ciudadanos más vulnerables del flagelo del desempleo, del hambre y del trabajo infantil, entre otros.
En cuanto al gasto social, los países de la región destinarán aproximadamente la mitad de su presupuesto público para estos fines.
La mayor parte se invertirá en Salud y Educación. Con excepción de Costa Rica y Panamá, en el resto de países los rubros presupuestarios destinados a la seguridad alimentaria, la asistencia y la protección social, así como a la vivienda continuarán teniendo presupuestos insuficientes en términos de las necesidades de la población.
La sociedad centroamericana deberá, en 2009, generar acuerdos amplios (gobiernos, empresarios y sociedad civil) para reestructurar sus presupuestos y afrontar de mejor manera los problemas sociales y económicos que surjan o se acentúen durante el año, pero también para acordar la política fiscal que deberá implementarse al finalizar la crisis, y que permita a los países estar mejor preparados para enfrentar dificultades futuras.