Los molineros prevén una baja en el precio de la harina producto de la cosecha de trigo de julio-agosto, en los países productores de este rubro.
Roberto Lombana, presidente de la Asociación Nacional de Molineros de Trigo (MOLTRIGO) confía en que la llamada cosecha de primavera en EU traiga buenas señales y comiencen a descender los precios.
Explicó que en octubre del 2002, el precio del trigo se incrementó casi en un 55%, lo que repercutió directamente en el mercado nacional con el aumento del 20%, en el costo de la harina.
El Fenómeno del Niño, el aumento desmesurado de los fletes y la valorización del euro, según los molineros, fueron algunos de los aspectos que dispararon el precio del trigo, que posteriormente, logró bajar reflejándose aún más, en la harina que llevó el costo del quintal a 20 dólares.
Sin embargo, esto no duró mucho ya que a mediados del 2003, nuevamente se registró un aumento. Actualmente la harina ha recuperado el precio obtenido en octubre del 2002, es decir, entre 22 y 24 dólares cuesta cada quintal.
Ante este ascensor de precios, Lombana indicó que cuando se ha dado un aumento en la harina, las panaderías automáticamente elevan el precio del pan, más no cuando se da a la inversa.
El presidente de MOLTRIGO hizo un llamado al consumidor para que se mantengan atentos a la próximo baja del trigo y exija la reducción en los precios del pan. "Las panaderías de alto consumo se ven aún más favorecidas de la baja de los precios de la harina, ya que ellas compran en mayores volúmenes y sus cuentas reciben descuentos", puntualizó. De igual manera aseguró que se mantendrá vigilante para que los productos de trigo que se importan al país cumplan con las especificaciones sanitarias.
Marichalar advierte que la aristocracia piensa como él... "que triunfe la idea y que hay que proteger al débil... Si un aristócrata tiene un título es porque sus antepasados lucharon mucho por conseguirlo, entonces el heredero, que no ha hecho nada por lograrlo, pero que lo lleva, debe hacerse merecedor de esa honra... En resumen, más que una ventaja, es una obligación... Como decía mi abuelo: "Mandar es servir".
Anteriormente, Alvaro de Marichalar ha manifestado que sus logros no han sido reconocidos, sin embargo cuenta que las cosas han cambiado.
"Nadie es profeta en su tierra y es obvio que muchas veces un aspecto social, como lo es mi vínculo con la Infanta Elena, eclipsa el aspecto real de un empresario, lo que evidentemente causa un enorme perjuicio... Ahora, mi expedición trasatlántica está eclipsando a ese suceso social, y ya casi no se habla del cuñado de una infanta en España, sino de un navegante que ha hecho recorridos con la bandera de España".