El segundo paquete de reformas fiscales podría inducir a una mayor evasión de impuestos, desmotivar la productividad en los trabajadores y contraer el consumo, señaló el economista, Rubén Lachmann, durante el foro económico organizado por la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (APEDE).
“Yo no sé si la reforma impositiva va a mejorar o a empeorar la economía, eso es parte de la discusión”, manifestó el economista.
Lachmann dijo que aunque el Gobierno ha realizado estudios prolijos para establecer con claridad cuáles serían los sectores ganadores y perdedores, existe una regla que es bastante ortodoxa, la cual dice que si se cobra muy poco los ingresos del Gobierno son reducidos, pero si se desincentiva la producción se induce al “juegavivo”.
Según Lachmann, para las cargas impositivas se requiere una tasa óptima, por lo que es necesario saber si el Gobierno ha hecho los estudios de sensibilidad pertinentes para ver si realmente se están cobrando las tasas correctas, “se ha dejado dinero en la mesa o nos estamos arriesgando demasiado”.
Desde una perspectiva keynesiana, Lachmann destacó que supuestamente lo que se quiere es inyectar dinero a la economía, lo cual incrementará el Producto Interno Bruto; sin embargo, para ello es necesario liberar el consumo.
“Qué tanto estarán las personas dispuestas a consumir luego del aumento del Impuesto de Transferencias de Bienes y Servicios (ITBMS) de 5 a 7%”, es la interrogante que mantiene el especialista.
Estamos en una economía en contracción, por lo tanto la reforma fiscal se está haciendo pro cíclica, acompañando al ciclo económico, y en este momento el mismo no nos favorece, puntualizó.