Para finales de este año o principios del 2009 posiblemente los bancos apliquen mayores restricciones al momento de otorgar créditos, ya sea para préstamos personales o hipotecarios, manifestó Juan Manuel Benavent, expresidente de la Asociación Panameña de Crédito.
Según Benavent, en el caso de los bancos emisores de tarjetas de crédito, los mismos comenzarán a solicitar pagos mínimos mucho más altos y los tiempos de pago para cancelar la tarjeta serán más reducidos.
Aquellas personas que cuenten con un salario entre 400 y 500 dólares no serán vistos como sujeto para poseer una tarjeta de crédito, indicó.
En el caso de los préstamos hipotecarios, sostuvo que los bancos pedirán mayores abonos iniciales.
Desde la perspectiva del expresidente de la Asociación Panameña de Crédito, esta situación de alguna manera ayudará al consumidor a racionalizar sus gastos.
Advirtió que aplicar restricciones al crédito se ha vuelto una tendencia mundial, como consecuencia de la situación económica que vive EE.UU.
Prueba de ello es que el 67% de los bancos en Estados Unidos han endurecido sus estándares para la aprobación de tarjetas de crédito.
De acuerdo con la Superintendencia de Bancos de Panamá, los principales desafíos en la cartera de consumo estarán definidos por un mayor endeudamiento y plazos largos.
Agrega que las posibilidades de mantener un crecimiento descansará en clientes de mayor riesgo (entiéndase clientes con ingresos medios bajos y con menor tiempo de trabajo).
Índice.
GFK The Marketing Group, empresa que mide en Panamá el índice de confianza del consumidor, detalla en su último informe que la confianza del consumidor panameño se ubicó en 89.9 puntos.
Ello demuestra desconfianza por parte del consumidor, ya que se ubica por debajo del punto crítico de 100 puntos. La encuesta detalla que las expectativas de desempleo para los próximos 12 meses reflejan una baja de 4.2 puntos, situándolo en 92.9 para julio.