La dirigencia de la principal fuerza opositora en México pidió ayer a los trabajadores del poderoso monopolio petrolero evitar una huelga que traería efectos negativos en la economía y dañaría el futuro político del partido.
Los trabajadores de la estatal Petróleos Mexicanos (Pemex) han amenazado con iniciar una huelga el 2 de octubre, si no reciben un aumento salarial de 15%.
La empresa, que genera más de un tercio de los ingresos del gobierno, ha ofrecido un alza de 5.5%.
Una huelga en Pemex, el octavo productor de petróleo en el mundo, sería la primera desde la nacionalización del petróleo en 1938.
"Exhortamos al Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana a que mantenga su disposición a dialogar", dijo el presidente del opositor Partido Revolucionario Institucional (PRI), Roberto Madrazo.
En la semana, los mercados financieros mexicanos mostraron un fuerte nerviosismo frente a una posible huelga de Pemex, y la moneda local cerró en 10,3250 pesos por dólar, una baja semanal de 3.46%.
Los mercados también se vieron afectados por la inquietud generada por un posible intervención militar de Estados Unidos en Iraq y por las próximas elecciones presidenciales en octubre en Brasil.
Madrazo pidió al sindicato petrolero "que siga actuando con plena conciencia de la responsabilidad que implica tener en sus manos la operación de una empresa estatal que es básica para la economía y el desarrollo del país".
Los trabajadores petroleros siempre han pertenecido al PRI, el cual gobernó México durante 71 años hasta que el conservador Vicente Fox, del Partido Acción Nacional (PAN), ganó las elecciones presidenciales en el 2000.
La amenaza de huelga ocurre en momentos en que el gobierno investiga un desvío de 173 millones de dólares, presuntamente cometido por tres líderes del sindicato de petroleros, que habría ido a parar desde Pemex a la campaña del derrotado candidato presidencial del PRI en el 2000.
La fiscalía pidió a la Cámara de Diputados el desafuero de los líderes petroleros y actuales legisladores del PRI para que enfrenten los cargos, lo que provocó la ira de priístas que acusaron al gobierno de Fox de un linchamiento político.
"No proponemos impunidad, pero tampoco aceptamos que los asuntos laborales se lleven a los juzgados penales", dijo Madrazo.
Otro líder del PRI dijo ayer que una huelga en Pemex le podría restar votos a esa fuerza política en cruciales comicios legislativos del próximo año.
Todos los otros grupos de préstamos vendidos con descuento, incluyeron préstamos no redituables, manifestó Barr.
“A la FDIC se la responsabiliza como receptora para aumentar al máximo los ingresos, dijo Barr”. “Nosotros usamos contratistas externos. El interés de los contratistas externos era obtener tanto como pudieran por estos préstamos, ya que ellos obtenían un porcentaje del producto neto.”
Barr dijo que la FDIC no estaba en el negocio de mantener préstamos.
“Es mejor para el prestatario volver al sector privado, dijo”.
No todos los préstamos se vendieron a precios “de quema”. TotalBank compró los préstamos comerciales garantizados con bienes inmobiliarios a su valor nominal, días después de que el banco cerró.
El Presidente de TotalBank, William Heffernan, dijo que el banco estaba interesado en obtener no sólo un paquete de préstamos redituables, sino también el departamento de préstamos de bienes raíces del Hamilton.
“Tanto como queríamos la cartera de préstamos, queríamos también a las personas que hacían esos préstamos: Fernando Martinez, José Monte y Araceli Cardet, dijo Heffernan”. “Estábamos básicamente comprando un departamento”.
Fuera de estos 30 préstamos vendidos a TotalBank, se vendieron otros grupos de préstamos a compañías tales como Latin American Financial Services, conocida como Lafise, una firma de Miami que realiza transacciones financieras, especialmente en Centroamérica y en el Pacific National Bank de Miami, que pagó $2.1 millones por siete préstamos, a un descuento moderado de 7 y 12 por ciento.
Otras dos compañías locales, Demerara Distiller y Southeastern Paper Products Export, también ganaron licitaciones en bloques de préstamos con descuentos bastante considerables. El Banco Cuscatlán, de El Salvador y Multi Credit Bank, de Panamá también compraron préstamos.
El mayor comprador fue GF Asset Management, que compró 393 préstamos con un valor en libros de $133.9 millones, por $70 millones.