El Ministerio de Salud (MINSA) levantó ayer la orden que mantenía paralizada las importaciones de sal industrial utilizada en el procesamiento de embutidos cárnicos, de snacks y sopas, tras efectuarse una reunión con los empresarios de la industria alimenticia.
El Decreto 20 de marzo del 2001 establece que toda sal que se procese, produzca o se obtenga para el consumo humano dentro del territorio de la República de Panamá debe contener una cantidad de yodo por efectos de nutrición, fue el centro de la polémica entre importadores de sal industrial y el MINSA.
Sobre este decreto las partes acordaron agregarle un nuevo artículo que determine la diferencia entre la entre la sal de consumo humano y la industrial. Lagrutta enfatizó que "el decreto no será modificado sino que establecerá a través de un artículo que la sal de consumo humano es sal de mesa, o sal yodada y no sal industrial para que estas confusiones no vuelvan a ocurrir" dijo Lagrutta.
Destacó que la sal de consumo humano es la sal yodada o de mesa y que la sal industrial guarda las características tipificadas por la Dirección General de Normas y Tecnología Industrial del Ministerio de Comercio e Industrias (MICI).
El funcionario advirtió que en los reglamentos de la sal se tipifican 7 tipos: sal gruesa, molida, refinada, sal de mesa, industrial, yodada, fluorada más no la sal pa ra el consumo humano. Por su parte, Isabel de Causadia, gerente general de Comercialización y Negocios de la empresa Griffith Panama una de las afectadas por la suspensión de las importaciones, sostuvo que con el levantamiento de la medida se iniciarán los trámites para la introducción de la sal retenida.
Indicó que "todavía serán días difíciles para este sector porque en tanto llega la sal, hay que cumplir con algunos clientes que están mal por el desabastecimiento". Pese a que el sector percibió pérdidas por más de los 15 millones de dólares, no será indemnizado. Según Cuasadia "es imposible que alguien indemnice estas confusiones en el gobierno; sólo esperamos que esto no vuelva a ocurrir".
Las empresas procesadoras se vieron obligadas a suspender la producción de todos los condimentos para embutidos que llevan dentro la formula de sal industrial, durante la paralización de las importaciones. La medida afectó además a empresas como Blue Ribbon, Kiener, Melo, Toledano, McDonalds, KFC, Campero y Burger King, entre otros.
Problema de la sal resolvió el MINSA
El decreto no será modificado sino que establecerá a través de un nuevo artículo que la sal de consumo humano es sal de mesa, o sal yodada y no sal industrial.