La parte defensiva se presume la más floja por la falta de efectivo. Tras la marcha de Sergio y Méndez, sólo la presencia del chileno Contreras y los argentinos Lequi y Placente ofrecen seguridad.
¿Y el ataque? El juego ofensivo recaerá nuevamente sobre el carioca Fernando Baiano y sobre el uruguayo Canobbio, su pareja de baile.