La producción y las exportaciones de café en Colombia en el pasado año cafetero, que terminó el 30 de septiembre, cayeron un 1,99 y un 1,43 por ciento, respectivamente, se informó ayer.
Según cifras de la Federación Nacional de Cafeteros, pese a la baja del volumen exportado, el ingreso por esas ventas registró un leve repunte, consecuencia de una pequeña mejora en el precio promedio internacional del grano en el año cafetero octubre de 2002 a septiembre de 2003 frente al año cafetalero de 2001 a 2002.
El año cafetero 2001 a 2002 es considerado uno de los peores de los últimos 100 años para los productores, por las bajas cotizaciones externas del grano en ese lapso.
Ese año fue el que con mayor intensidad reflejó para los productores los efectos de la ruptura, en 1989, del acuerdo mundial cafetero, que acabó con los mecanismos económicos del pacto.
La producción de café colombiano sumó el pasado año cafetero 11.712.000 sacas de 60 kilos cada una, 238.000 menos que en similar periodo anterior.
Por su parte, las exportaciones totalizaron 10.477.000 sacas, 152.000 menos que en el año cafetero 2001 a 2002.
Sin embargo, en lo que va corrido del actual año civil, es decir nueve meses, la producción de café ha crecido en un 1.24% al pasar de 7.913.000 sacas en el periodo enero a septiembre de 2002 a 8.011.000 sacas en igual lapso de 2003.
Las exportaciones en los nueve meses que van de 2003 totalizaron 7.366.000 sacas, un 4.76% más que las 7.031.000 vendidas a otros mercados en igual periodo de 2002.
En Colombia, segundo productor mundial de café después de Brasil, cerca de medio millón de familias campesinas, unas 2.5 millones de personas, viven directamente de la siembra del grano.
En algunas zonas marginales de cultivo de café en este país andino, los campesinos, arruinados por la crisis, han sustituido esas plantaciones por las de hoja de coca.