Productores independientes de banano anunciaron que darán una semana de plazo al Gobierno de Costa Rica para que busque soluciones a la aguda crisis que vive el sector, debido a una sobreoferta de la fruta originada en los mercados mundiales.
De lo contrario, anunciaron que la crisis, provoc por una sobreproducción en Ecuador, les llevará al cierre de fincas y otras medidas que provocarán un grave impacto social en el Caribe de Costa Rica, donde se concentra casi toda la producción de banano.
El vicepresidente de la Asociación de Productores Independientes de Banano (ANAPROBAN), Luis Umaña, afirmó hoy que el cierre fincas será una de las primeras manifestaciones de la crisis pero que vendrán otras al no poder los productores seguir sosteniendo sus cultivos.
"Serán medidas extremas que quisiera reservarme", declaró el dirigente bananero tras subrayar que buscar una salida es labor de productores locales, las multinacionales y el Gobierno.
Unos 500 trabajadores fueron despedidos hace dos semanas en el Caribe sureste del país.Estos se sumaron a más de 1.000 que han perdido sus puestos de trabajo en el transcurso del año.
La crisis -según productores costarricenses- se ha originado en una sobreoferta de la fruta, ocasionada por la sobreproducción, a muy bajos costos, de Ecuador, el primer productor mundial de banano.
En un recorrido por plantaciones bananeras en Matina de Limón, en el Caribe, a unos 100 kilómetros al este de San José, Umaña declaró a periodistas que "esperamos que el gobierno no quiera tener más despedidos para actuar", pues si no lo hace "habrá que cerrar fincas y despedir más trabajadores".
Unos 40.000 trabajadores laboran en las plantaciones bananeras costarricenses, más del 95 por ciento de ellas en el Caribe.Según productores, además de estos empleos, más de 100.000 personas viven indirectamente de este cultivo.
Umaña señaló que están proponiendo al gobierno una agresiva campaña de promoción, con la participación de las embajadas, de la fruta costarricense en los principales mercados, el estadounidense y el europeo, resaltando las condiciones de sostenibilidad ambiental y social en que se produce.
Asimismo, la adecuación de deudas con los bancos del estado y que la Corporación Bananera Nacional (CORBANA) se haga cargo de fincas que están en situación más crítica recurriendo a los recursos que le da a esta institución el impuesto del 0,12 dólar por caja de banano exportada.
Si el país ha hecho una inversión en protección ambiental y en ofrecer condiciones sociales y laborales a los trabajadores "es justo ir a exigir el reconocimiento de estas condiciones en el mercado internacional", declaró Umaña.
El dirigente bananero calificó de "cínicas" a las multinacionales "Chiquita Brand", "Dole" y "Del Monte", las principales firmas que comercializan la fruta, quienes aseguraran que debía reducirse en un 25 por ciento en área de este cultivo Costa Rica, país que es el segundo productor mundial de banano.
"¿Están hablando de reducir sus propias áreas de producción o la de productores independientes?", se preguntó y aseguró que esas comercializadoras en época de crisis "son los peores socios".
Sin embargo, reconoció que "no todas áreas" se salvarán ante la crisis que vive el sector.
Jorge Rodríguez, gerente general de la Corporación Surá, dedicada a la producción de banano, coincidió con Umaña al advertir que si el Gobierno "no colabora para buscar una solución habrá que cerrar fincas y despedir trabajadores".
"Esto provocará un impacto social en esta zona", aseguró el productor tras alertar que "urge" una decisión del Poder Ejecutivo para evitar que se ahonde la crisis.
El 58 por ciento de la producción bananera en Costa Rica está en manos de empresarios independientes.
Estas compañías anunciaron hace un mes el rompimiento de contratos de compra con productores locales, suscritos hace casi un año y, en caso de que compren la fruta, la pagarán a 3,7 dólares la caja, de 18,14 kilos, y no a 5,20 como se habían comprometido.
El año pasado, este sector generó 632 millones de dólares en exportaciones, pero para este año se calculan que el ingreso de divisas de este sector caerá en unos 90 millones de dólares.