Economía

Productores envían una señal de alarma al Gobierno

La ausencia de incentivos para producir, el alza de los abonos y del combustible, la falta de mercados y de caminos de penetración, están obligando a los productores a dejar de sembrar y vender sus tierras


" Con dolor dejaremos de producir, aunque esto represente dejar a muchas personas sin comida, pero no nos arriesgaremos a perder el poco dinero que tenemos para mantener a nuestros hijos. ¿Acaso los gobiernos no entienden eso? ".

La frase fue lanzada al viento por Virgilio Saldaña, un productor de las tierras altas de la provincia de Chiriquí, quien siente que el futuro del sector agropecuario se torna oscuro, como cuando en el campo el cielo se cubre de un color plomo que anuncia una tormenta.

Parece que los gobernantes, reflexiona Saldaña una vez más, se olvidan de que pueden llevarnos a una "crisis alimentaria", si no toman las medidas respectivas.

 

Y es que desde el inclemente calor del sol de las provincias de Herrera y Los Santos, hasta las montañas de la provincia de Chiriquí, los productores están cansados de perder sus cosechas debido a la falta de mercados, aunado a los bajos precios y a los pocos incentivos para producir.

Para ellos, los productos importados que bajo la marca "Compita" impulsa el Gobierno han sido una de las causas principales de la debacle que hoy viven.

En Cerro Punta, en la provincia de Chiriquí, los productores piden al Gobierno que "no traiga más productos Compita".

 

En Volcán y Cerro Punta existen alrededor de 700 productores que se dedican al cultivo de la cebolla, papa, apio, legumbres y frutas, y que mantienen al país abastecido por ser los mayores productores.

Ganancias.
Los productores, aseguran, se ven inmersos en la "dolorosa duda" de seguir o no produciendo, porque las ganancias no superan los costos de producción. A este paso, no dudan en que muchos abandonarán el campo.

Antes, producir una hectárea de papa, que produce unos 450 quintales, costaba unos 7,200 dólares, pero ahora supera los 10,000 dólares.

 

El productor vende la libra de papa a 10 y 12 centésimos, que le producen una ganancia por hectárea de unos 10 mil dólares, suma muy por debajo del precio de producción

"Duele y duele mucho ver como la rastra pasa por encima de mi sembradío de papas porque el Gobierno no quiso comprarlas para venderlas como "Compita", y prefirió importarlas, ahora las panameñas no tienen mercado", dijo Saldaña.

En tanto, Tomás Atencio, productor de papa y cebolla en Cerro Punta, dice que perdió casi una hectárea de cebolla porque no encontró donde venderla y la pérdida asciende a los 10 mil dólares.

 

"Voy a dejar de producir. Ya no siembro otro año más, no quiero perder más", asegura mientras mira como se le pudre la cebolla en pleno campo.

En ese preciso momento, unos indígenas que preparan los surcos en una parcela cercana para sembrar zanahorias, parecen no escapar de la triste realidad que se les viene encima.

Fornidos, de cabellos lacios y mirar esquivo, transmiten en sus miradas un presentimiento fatalista.

"Si la cosa sigue así, un día de estos nos quedaremos sin trabajo, y nuestras familias sin comida", atina uno de ellos a decir, con un voz apenas perceptible, pero cargada de protesta.


fecha edicion
old id
387136
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América