El Departamento de Comercio anunció una propuesta de acuerdo sobre los tomates frescos importados de México para afianzar el cumplimiento de las leyes contra la importación a precios arbitrarios (anti-dumping) y fijar los precios mínimos al por mayor.
El acuerdo con la industria tomatera mexicana suspendería una investigación iniciada después que los productores de tomates de la Florida se quejaron de que los productores mexicanos vendían tomates frescos a menor precio que el costo de producción. Los tomates frescos y procesados producidos en Estados Unidos representan más de 2,000 millones de dólares. La propuesta reemplazaría un pacto que ha estado en vigencia 16 años.