Estados Unidos pretende trabajar conjuntamente con Brasil para atender la demanda mundial del mercado del etanol, que ambos países lideran en términos de producción y exportación, afirmó en Sao Paulo el subsecretario estadounidense de Energía, Daniel Poneman.
"Tenemos que trabajar juntos para crear condiciones para atender la demanda global", señaló Poneman en una rueda de prensa después de participar en la apertura del XII Encuentro Internacional de Energía y II Seminario Internacional de Interconexiones.
Según Poneman, el trabajo en conjunto pretende que "las generaciones futuras de consumidores puedan tener acceso al biocombustible con precios bajos" y ambos países puedan "competir en el mercado con las fuentes de energía fósiles", además de intervenir en la reducción de emisiones de gas carbónico.
Poneman, sin embargo, evitó profundizar sobre la discusión de ambos países por los subsidios aplicados por Estados Unidos a su producción y a las barreras impuestas a la importación del alcohol carburante brasileño y comentó que ese era un asunto para ser tratado "en el Congreso estadounidense".
La aproximación en el tema de los biocombustibles será abordada el miércoles por Poneman durante el encuentro que tendrá en la capital Brasilia con las autoridades brasileñas y los representantes del sector privado de energía.
Brasil, con una matriz de caña de azúcar, y Estados Unidos, que utiliza el maíz como materia prima, son los mayores productores de etanol en el mundo.
De acuerdo con Poneman, el mercado de biocombustibles puede "tener una gran oportunidad", en términos de promoción del anhídrido, con la realización en Brasil de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016 y el Mundial de Fútbol de 2014.