La presidenta de Argentina, Cristina Fernández, propuso ayer al Parlamento un proyecto de ley que limita la venta de tierras a extranjeros, una iniciativa "copiada" de las "estrictas" legislaciones que rigen en Brasil, Canadá y EE.UU., entre otros países.
En un acto difundido por la cadena nacional de televisión y radio, aclaró que su propuesta "no afectará los derechos adquiridos" de terratenientes extranjeros, porque quiere que Argentina sea "un país normal y serio" tanto en seguridad jurídica como en la "defensa de su patrimonio".
El proyecto enviado al Parlamento dispone un límite del 20 por ciento de las tierras bajo propiedad extranjera y un plazo de 180 días para que se haga un catastro en todo el país para formar un registro único, ya que se desconoce qué proporción del territorio está bajo dominio foráneo.
Argentina "es el octavo país más extenso del mundo y todavía no sabemos" la cantidad de tierra en manos extranjeras, advirtió.