Los países del G-20 pidieron ayer mayor colaboración en el intercambio de información para combatir los delitos financieros y se comprometieron a trabajar en un "Código de Conducta" con normas sobre la reestructuración de la deuda.
Tras una reunión de dos días en Morelia (centro de México), los ministros de Finanzas y gobernadores de bancos centrales del Grupo de los 20 (G-20) coincidieron en que la recuperación de la economía global ya está en marcha y se comprometieron a relanzar la agenda de liberalización de la Organización Mundial de Comercio (OMC).
La declaración final del G-20 incluye un llamamiento a los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) que se oponen a compartir información financiera y bancaria a que faciliten el acceso a estos datos.
"Tendremos que analizar sanciones para los países que no quieran cooperar", advirtió en una rueda de prensa el ministro de Finanzas de Alemania y nuevo presidente en turno del G-20, Hans Eichel, al referirse a Austria, Suiza, Luxemburgo y Bélgica.
El presidente saliente del G-20 y ministro de Hacienda de México, Francisco Gil, manifestó que es imprescindible mayor colaboración, en especial, de los llamados "paraísos fiscales".
Sobre los delitos financieros, el G-20 también se comprometió a combatir las fuentes económicas de los terroristas.
"Estamos conscientes de que este esfuerzo requiere combatir tanto los sectores formales como informales que facilitan la financiación de las organizaciones terroristas", subrayaron.
Proponen mayor control contra delitos financieros
Los países del G-20 también han propuesto un código de conducta para reestructuración de deuda.