El presidente del Comité de la Banca del Senado de EE.UU., el demócrata Christopher Dodd, presentó ayer una reforma financiera que aumenta el poder de la Reserva Federal y las regulaciones del sector, con el objetivo de conjurar más crisis.
De aprobarse, sería la mayor reforma del sistema regulatorio de las entidades financieras desde la época del "New Deal", propuesto por el entonces presidente Franklin Roosevelt para mitigar los efectos de la "Gran Depresión" de la década de 1930 en Estados Unidos.
Entre otros elementos, el proyecto de ley da a la Reserva Federal más poderes para regular las actividades de las empresas financieras más grandes de Estados Unidos y crea una oficina de protección de los consumidores.
Esa oficina, que operará dentro de la Reserva Federal, tendrá autoridad para asegurar que los usuarios reciban "información clara y precisa" cuando soliciten préstamos hipotecarios, tarjetas de crédito y otros productos financieros.
Cualquier entidad financiera, desde pequeñas empresas prestamistas hasta las megacorporaciones bancarias, estará sujeta a los nuevos reglamentos que establezca esa oficina.