M iles de trabajadores, afiliados a sindicatos ligados a la Central Unica de los Trabajadores (CUT), aliada histórica del presidente Luiz Inacio Lula da Silva, manifestaron en las principales ciudades brasileñas para exigir un cambio en la política económica del gobierno.
La manifestación más grande del "Día Nacional de Movilización" tuvo lugar en Sao Paulo, principal metropoli industrial del país, donde nació la CUT en 1980 fundada por Lula.
El presidente nacional de la CUT, Luiz Marinho, afirmó en un discurso pronunciado en uno de los dos actos que tuvieron lugar en el centro de Sao Paulo, que el país experimentó una recuperación económica, pero que la entidad sindical esperaba un crecimiento mucho mayor.
Un acto se desarrolló ante la sede de la poderosa Federación de las Industrias del Estado de Sao Paulo (FIESP) y el otro frente a la sede del Banco Central.
Las manifestaciones bloquearon la Avenida Paulista, que concentra las sedes de las empresas que más contribuyen al PIB del país, y provocaron un embotellamiento de 53 kilómetros.
Marinho tuvo el cuidado de explicar que la CUT no pretendía que el gobierno promueva una ruptura de la política económica, sino ajustes a esa política, como la adopción de metas para reducción de la carga tributaria y para la generación de puestos de trabajo.
En tanto, en Brasilia, una columna de manifestantes de la CUT se congregó frente a la sede del Ministerio de Hacienda, donde llegaron a quemar una bandera de Estados Unidos, ante la algarabía de los sindicalistas que participaban de la protesta callejera.
En todas las marchas, dirigentes de la CUT reivindicaron cambios en la política económica, como forma de asegurar la creación de empleos, una mejor distribución de los ingresos y un aumento real de los salarios.
En la ceremonia realizada frente al Ministerio de Hacienda, el presidente local de la CUT, Joao Osorio, dijo que "esta política de altas tasa de interés impide el crecimiento más acelerado de la economía y la generación de empleos.
"No estamos pidiendo la cabeza de (el ministro de Hacienda, Antonio) Palocci, sino estamos pidiendo un cambio de rumbo. Quién será el encargado de hacer eso no interesa. El presidente Lula es igual a nosotros y habla la lengua del pueblo. Precisa mirar en nuestra dirección", dijo Osorio.
Entre las propuestas de la CUT para que el país retome el crecimiento y tenga posibilidad de crear nuevos empleos, se incluye la reducción de la jornada de trabajo (sin disminución salarial), inversiones públicas, mantenimiento y ampliación de derechos laborales, reforma agraria y aumento real de salarios.
Y aún no pudo comenzar a cumplir con sus promesas de campaña: un "espectáculo" de crecimiento económico, duplicación del salario mínimo en cuatro años, creación de 10 millones de empleos, debido a la difícil situación económica que enfrentó en su primer año de gobierno. zzzAhora espera comenzar a ver revertida esa situación, con un crecimiento económico de al menos 3.5% en 2004.
Protestas en Brasil contra el modelo económico
Con la medida los obreros buscan nuevos puestos de empleo.