Economía

Protestas en Panamá, Seattle y el resto del mundo


Emulando a obreros del todo el hemisferio, que protestaron en Seattle y en otras ciudades por las políticas económicas que se han aplicado con la implementación de la Organización Mundial del Comercio (OMC), un grupo de trabajadores panameños marchó ayer hacia el Ministerio de Comercio e Industrias y la embajada de Estados Unidos reiterando su rechazo a esta agrupación comercial.
Los manifestantes aglutinados en la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), integran la Confederación de Trabajadores de la República de Panamá (CTRP), Convergencia Sindical, la Central Nacional de Trabajadores de Panamá (CNTP) y la Federación Sindical de Trabajadores de la República de Panamá (FSTRP) que reúnen a 150 mil obreros, también le dirigieron una carta a la presidenta Mireya Moscoso, en la que le señalan que ya es hora de que se les incluya en una agenda en las negociaciones de la OMC, dado que la globalización no se ha caracterizado por lo equitativo y justo de las cargas que han tenido que soportar los distintos componentes sociales del país.
De acuerdo a Augusto Castillo, secretario general de Convergencia Sindical, los piqueteos de ayer buscaban sensibilizar la opinión pública sobre el resultado de los procesos de integración bilaterales y multilaterales que propicia la OMC.
Destacó que los trabajadores de todo el continente demandan desde hace años que en las negociaciones comerciales se incluya la posición de los obreros, ya que tienen una visión más amplia de lo que deben ser los procesos de integración, que actualmente se realizan de espalda a los intereses de las grandes mayorías.
Según Castillo los acuerdos que se han logrado dentro del marco de la OMC, lo único que han propiciado es la concentración de la riqueza en unas cuantas manos, en especial de las grandes transnacionales.
El sindicalista dijo que en la misiva enviada a Moscoso se le planteó el interés de los obreros de que se inicie un diálogo nacional permanente que evite que la proliferación de los acuerdos comerciales sigan profundizando la brecha que existe entre los más ricos y los más pobres.
Precisó que las concepciones atrasadas, como la del viceministro de Comercio Exterior, Roberto Henríquez, quien señaló que la OMC no era un foro para tratar temas laborales, son las que han provocado que la globalización de las economías no haya dado los resultados que se esperaban.
Explico que al efectuar las negociaciones de la OMC, excluyendo a los trabajadores, se cae en una contradicción, porque este modelo económico en lugar de resolver los problemas sociales de los diferentes países, lo que hace es profundizarlos más.
Agregó que Panamá no escapa a esta situación y citó como ejemplo que el alza de la luz no es más que el producto de una privatización que se da con la visión de que la empresas privadas transnacionales tiene que llegar al país a ganar dinero, no importa si para eso tienen que perjudicar a una gran cantidad de panameños.
A las nueve de la mañana de ayer, los centenares de ministros, diplomáticos y periodistas que confluyeron en el centro de Convenciones de Seattle, donde se realiza la cumbre de la OMC, se toparon con una fuerte barrera policial que impedía el acceso.
Una primera versión indicó que había habido una amenaza de bomba. Después se supo que la policía de Seattle no había dejado el domingo una guardia nocturna para vigilar el local.
Y cuando a las 6 los uniformados retomaron sus puestos, se encontraron con que las puertas de ese enorme edificio habían sido derrumbadas.
Lo que sucedió después fue un caos. Eso podía significar que los activos opositores a la OMC habían ingresado en la noche.
El Centro de Convenciones permaneció clausurado hasta pasado el mediodía. Las delegaciones de los 135 países que participan de la cumbre, y las de las otras 31 naciones que vinieron como observadoras, empezaron a deambular por los bares. Fue muy oportuno para las organizaciones no gubernamentales que protestan contra la OMC: con tantos diplomáticos en la calle repartieron volantes con consignas contra la profundización del libre comercio que se pretende negociar aquí.
En ese contexto convulsionado, en medio de sirenas policiales y ruidos de los helicópteros, los países que pertenecen al Grupo Cairns, que integran el Mercosur, entre ellos, la Argentina y Brasil, se reunieron en el hotel Four Seasons Olympic, a tres cuadras de las manifestaciones. Cairns congrega a los países productores y exportadores agrícolas más importantes del mundo, salvo los de la Unión Europea y EE.UU. Desde la última ronda sobre el comercio mundial, la Ronda Uruguay de 1985, se batalla para que se eliminen los subsidios a las exportaciones agrícolas que aún aplican los europeos.
Los suramericanos pretenden un aumento sustancial del acceso a los mercados internacionales y la eliminación de las exportaciones subsidiadas o toda otra forma de subsidios que distorsionan el comercio agrícola.
Junto a EE.UU. Cairns exige que Europa reduzca hasta el 2003 los subsidios a sus exportaciones hasta eliminarlos y que disminuya en ese período la ayuda crediticia a sus campesinos.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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