El impulso que el próximo gobierno pueda darle a la inversión extranjera es muy importante, porque se requiere de la generación de más empleos en Panamá, señaló la presidenta de la Cámara Americana de Comercio (AMCHAM) Ivette Martínez.
Martínez indicó que le corresponderá a cada uno de los candidatos a la presidencia de la República elaborar la plataforma económica necesaria para garantizar que la inversión continúe llegando al país y que sea más atractiva.
Panamá ha recibido los efectos mundiales y el descenso de las inversiones de Estados Unidos, a parte de estos dos hechos es notable, que la Inversión Directa Extranjera (IDE) no ha repuntado todavía. Para la presidenta de AMCHAM, muchos sectores se han visto afectados con esta disminución de la inversión, pero otros han sido beneficiados.
Entre los grupos que han despegado, están las telecomunicaciones, el turismo, entre otros. Martínez indicó que espera que el próximo año cuando se defina la situación electoral del país, haya una mayor certeza para los inversionistas sobre las reglas del juego y los planes para realizar negocios en Panamá y que la IDE mejore.
Por otra parte, el economista Horacio Estribí, puntualizó que el Producto Interno Bruto (PIB) requiere a partir del 2004 ó 2005 de una fuerte inyección de recursos que le permitan lograr un nivel del 5% al 6% del crecimiento real.
La IDE parece el más viable y efectivo vehículo para estimular el PIB a corto y mediano plazo, cuya estrategia consiste en fomentar inversiones en áreas de alto impacto para el empleo como turismo entre otros.
Estribí indicó que los activos de la Autoridad de la Región Interoceánica (ARI), ofrecen importantes alternativas para la IDE, debido al desarrollo de infraestructuras por concesión de servicios públicos como el agua y otros.
Lo anterior por supuesto, requiere una estrategia simple y clara de captación de la IDE, pero sólo se puede llevar a cabo si se origina un mejoramiento sustancial de la transparencia y del Estado de Derecho además de un mecanismo ágil para canalizar estas inversiones.
Por otro lado, de acuerdo con el economista el mayor reto para el próximo gobierno es tomar las reformas necesarias para crear un entorno de cambios. Sus principales obstáculos serían: los grupos de interés, la falta de voluntad política y carencia de capacidad técnica para realizar las reformas.
De acuerdo con la Contraloría general de la República, la Inversión Directa Extranjera (IDE), ha registrado un fuerte bajón en los últimos cinco años y prueba de ello es que en 1997 estuvo por el orden de los 1,299 millones de dólares. Mientras que en 1998, esta se estimó en 1,296 millones de dólares, influyendo la privatización de varios bienes del estado.
En tanto, en 1999 se registra una fuerte baja, ya que la IDE se registró en 652.4 millones de dólares, en el 2000, estuvo por el orden de los 603.4 millones de dólares. Por su parte, en el 2001 las cifras preliminares en este renglón indicaban una baja a 512.6 millones de dólares, mientras que las cifras extraoficiales del año pasado citaban a la IDE en el orden de los 56.9 millones de dólares.