Desde que los aliados arrasaron Alemania en la Segunda Guerra Mundial, la economía más grande de Europa no emprendía una reconstrucción de su mercado energético de semejante magnitud.
La canciller Ángela Merkel proyecta construir granjas eólicas costeras que cubrirán una superficie seis veces más grande que la ciudad de Nueva York, e instalará tendidos eléctricos que podrían extenderse desde Londres hasta Bagdad.
La iniciativa costará 200 mil millones de euros ($268 mil millones), un tercio del producto interno bruto anual, según el instituto económico DIW de Berlín.
Alemania se propone reemplazar 17 reactores nucleares, proveyendo un quinto de su electricidad con energías renovables como la solar y la eólica.
Para lograrlo, Merkel debe experimentar con un sistema y políticas que no han sido probados y superar los inconvenientes técnicos que amenazan al proyecto, dijo Stephan Reimelt, máximo responsable ejecutivo de la unidad energética de General Electric Co. en el país.
“Alemania es como un gran laboratorio de energía”, dijo Reimelt en una entrevista.
“El país cuenta con el consenso político y de la sociedad para abandonar la energía nuclear, pero no tiene una solución tecnológica clara”.
El programa ya está ampliando los mercados para Suntech Power Holdings Co., el fabricante más grande del mundo de paneles solares, y Vestas Wind Systems A/S., el fabricante más grande de turbinas eólicas.
Está afectando a las empresas de servicios públicos, desde RWE AG hasta EON AG, que intensificaron la disminución de costos para reducir las pérdidas derivadas de cerrar pronto las estaciones nucleares.
Ejecutivos de tecnología de Lockheed Martin Corp., IBM Corp. y BP Plc debatieron en Nueva York las innovaciones que están impulsando las empresas de energía renovable en una mesa redonda durante la conferencia ofrecida por Bloomberg New Energy Finance.
“Las transformaciones en la energía alemana son tan difíciles como el primer alunizaje”, dijo Peter Terium, quien en julio asumirá como máximo responsable ejecutivo de RWE.
“Es un enorme desafío que podremos dominar solamente si trabajamos todos juntos”, manifestó Terium.
Las iniciativas de Alemania en el sector están impactando en los mercados de energía europeos.