Como consecuencia directa del desarrollo agropecuario y de los proyectos de construcción, se estima que el 55% de la superficie del territorio panameño ha sido deforestada.
Un análisis realizado por la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM) indica que de 1992 al 2000 se perdió un 4% de las tierras verdes.
Se conoció que en la actualidad los porcentajes han aumentado, a pesar de los esfuerzos por reforestar.
La situación más crítica se presenta en las provincias de Los Santos y Herrera, donde se refleja la mayor deforestación del país, con 5, 6% y 4, 37%, respectivamente.
Las últimas cifras de la ANAM revelan que en el 2004 ingresaron a esta entidad 568 estudios de impacto ambiental para desarrollar proyectos en el sector urbano, y 460 en las áreas rurales.